jueves, 7 de julio de 2011
SMS from 881631570506@msg.iridium.com
Ayer acampamos en una isla de un fiordo lechoso por el deshielo del glaciar. La tienda mira al glaciar y escuchamos el estruendo de los seraks
miércoles, 6 de julio de 2011
SMS from 881631570506@msg.iridium.com
Hemos paleado por un canal empujados por la marea y atravesando un fiordo de 8 Km de ancho entre icebers, con el agua como un espejo. Imposible explicarlo
martes, 5 de julio de 2011
SMS from 881631570506@msg.iridium.com
Hoy llueve que da gusto. Hasta que no escampe no levantamos el campamento. Dia de baraja y lectura.
lunes, 4 de julio de 2011
SMS from 881631570506@msg.iridium.com
Hoy enpezamos con los kayak. Durante 3 horas remamos entre icebers escuchando los rugidos que hacen al volcar
viernes, 7 de agosto de 2009
De nuevo al mar
Y volvemos al mar, nuestro destino es la isla de Madeira, donde tenemos que estar antes del sábado día 13/06 para recoger a Miguel, una travesía de682 millas. El meteo es bueno, la red del salón vuelve a estar atestada de fruta y verdura, todos los tanques están cargados, hemos tomado el ultimo gin tonic en el bar de Piter, nos hemos despedido de Jean Marie y compañía y hemos avisado a nuestros noruegos vecinos para que el día 04/06 de 08 a 09 ahuequen el ala para que podamos zarpar. Teniendo en cuenta lo serios que son estos nórdicos, al menos a nuestros ojos de informales y ruidoso latinos, ese día no remoloneamos en el catre y a las 0800 ya teníamos todo listo y arranchado. A las 0830 seguimos con todo listo y arranchado, en ninguno de los 3 barcos que tenemos abarloados hay señales de vida. A las 0855 asoma una cabeza en uno de los veleros, mira al cielo, bosteza, se quita una legaña y vuelve a meterse dentro. A las 0920 se huele a cafetera, parece que algo se está moviendo entre nuestros vecinos. 0930 Arrancamos el motor, a ver si un poco de ruido y humo activa las cosas. 1015 el velero que nos cierra a todos suelta amarras, y para no cansar más a las 1030 tenemos despejada la salida y maniobramos con el bichero para alejarnos del muelle; estamos en marcha.
La presion atmosférica es de 1020 milibares, con un viento de 8 nudos del NW, el mar está a 17 grados, poco más que rizada y empezamos, simpre tan conservadores, con la mayor al 2º rizo. A pesar de que hay cumulos y cirros por encima del formidable monte Pico, por ahora es un día precioso y me paso casi todo el día en cubierta, filmado, fotografiando, disfrutando del verde de la isla de Pico y de la puesta de sol.
La presion atmosférica es de 1020 milibares, con un viento de 8 nudos del NW, el mar está a 17 grados, poco más que rizada y empezamos, simpre tan conservadores, con la mayor al 2º rizo. A pesar de que hay cumulos y cirros por encima del formidable monte Pico, por ahora es un día precioso y me paso casi todo el día en cubierta, filmado, fotografiando, disfrutando del verde de la isla de Pico y de la puesta de sol.
domingo, 2 de agosto de 2009
Siguientes Días
Pero no todo era felicidad y comida, me sentía inquieto me sudaban las manos y cualquier cosa me molestaba; una sombra se cernía en el horizonte. Había acabado con toda la lectura, algo sin remedio en un país de habla portuguesa. Para Salir del paso compré un libro, en portugués por supuesto, sobre uno de los primeros viajes de un europeo a Tombuctú. Con eso fui tirando hasta que en la tienda de artículos náuticos de Horta vi una estantería llena de libros para intercambiar, el funcionamiento es muy sencillo, coges los libros que te interesan y dejas igual cantidad. Delante de esa estantería me pasé un buen rato rebuscando (hay pocos navegantes españoles) hasta que encontré algo en cristiano, una novela del cubano Lezama Lima llamada Paradiso editada en Mexico en 1970. Y feliz como un niño esa tarde me tumbe en el sofá de estribor, mi lugar de atocine predilecto y me puse a leer… a intentar leer… a tratar de comprender que narices decía la novela de marras. Vaya suerte que tenía, yo que soy capaz de leer cualquier cosa voy a dar con el estilo pomposo que nunca he soportado, no me extraña que lo dejaran en la tienda de náutica, ese tomo era capaz de hundir a cualquier buque. Un ejemplo; para decir que a alguien le da un apretón nocturno tenemos esto:
“uno de los remeros, punzado con indiscreción por un chocolate de medianoche, se levantó para hacer un vuelco del serpentín intestinal. Con la brisa sigilosa que consentía las contracciones espasmódicas, buscó el disfrute del retrete…”
Está claro que el remero quiere cagar, no puede ser de otra forma sin en un mismo párrafo pone intestinal y retrete, por que llamar a los pedos que se le escapan "brisa sigilosa" tiene su miga; pero ¿qué quiere decir el siguiente?
“El hexagrama, el sello de Salomón, el seudohexágono estrellado. Serie 6 opuesta a serie 5, que en los chinos corresponde al gran Yin, al Norte Invierno, al emblema del agua. El Agua y la Madera, el 6 y el 8, tres parejas y cuatro parejas. Agentes y dominios celestiales, los seis Tsongs. Cuadrado del centro 6…..”
Esto es pa "hacer un vuelco en el serpentín intestinal"es decir, pa cagarse. Al final volví al libro de viajes en portugues; lo entendía 100 veces mejor.
viernes, 31 de julio de 2009
Siguientes días

El tiempo fue mejorando, las nubes se fueron supongo que a Galicia, la isla de Pico con su gran volcán se hizo visible al otro lado del canal e ir al mercado a por bacalao, verduras y las muchas variedades de pan y queso era un placer, así como buscar nuevos restaurantes como por ejemplo el Canto de Doca, especializado en carme y pescado a la piedra (seguíamos siendo estómagos andantes). También me dio por curiosear por ahí y una tarde di con una parte de la ciudad que no conocía, más vieja y tranquila que al parecer se llama Porto Pin y que en tiempos fue el antiguo puerto de Horta. Después de dar unas vueltas y hacer unas fotos me metí en la única playa de la isla (creo). Esta playa orientada al suroeste está dentro del puerto, por lo que el mar está como una piscina, aunque supongo que el día del temporal las olas entrarían a saco y metería miedo. Otra cosilla a tener en cuenta es que la playa es un cementerio de carabelas portuguesas, nunca las he visto en tal cantidad, al menos en tierra; literalmente hacían montones. En la otra punta de la playa había una antigua factoría, ahora reconvertida en un museo, donde procesaban las ballenas, principalmente cachalotes, que pescaban artesanalmente desde botes movidos a remos cuando estaban al acecho y con una gran vela cangreja para las travesías. Reconocí esos botes, los había vistos idénticos en el puerto; ya no pescan ballenas y se dedican a regatear. El museo está bien y a mi juicio merece un paseo para verlo.
Cuando pasó la borrasca, los 3 veleros que estaban entre nosotros y el muelle decidieron zarpar, así que un buen día nos tocó soltar el lío de amarras que teníamos montado y dar vueltas en el puerto despidiéndonos de nuestros vecinos según salían de la marina. Cuando acabo la procesión volvimos a nuestro amarre; pero no pudimos entrar por que un patrón oportunista decidió esperar a un compañero en tan escogido lugar que no nos dejó espacio para maniobrar. Yo le grité al individuo algo así como “guat taim yu gou” mientras Viki le lanzaba su mejor mirada asesina. Sorprendentemente esa mirada no lo espantó lo suficiente como para bloquearlo, y me respondió algo en ingles, que a mis entendederas sonaba como que en 15 ó 50 minutos saldría. Por suerte para el fueron 15 minutos por que a esas alturas la mirada del patrón era tan peligrosa el ácido clorhídrico. El segundo intento fue una maniobra perfecta que nos dejó pegados al muelle y sin nadie abarloado; un privilegio que no duró, cuando nos quisimos dar cuenta ya nos tenían emparedados y con las tripulaciones de 4 grandes veleros cruzando la cubierta; aquello parecia la Gran Via.
Cuando pasó la borrasca, los 3 veleros que estaban entre nosotros y el muelle decidieron zarpar, así que un buen día nos tocó soltar el lío de amarras que teníamos montado y dar vueltas en el puerto despidiéndonos de nuestros vecinos según salían de la marina. Cuando acabo la procesión volvimos a nuestro amarre; pero no pudimos entrar por que un patrón oportunista decidió esperar a un compañero en tan escogido lugar que no nos dejó espacio para maniobrar. Yo le grité al individuo algo así como “guat taim yu gou” mientras Viki le lanzaba su mejor mirada asesina. Sorprendentemente esa mirada no lo espantó lo suficiente como para bloquearlo, y me respondió algo en ingles, que a mis entendederas sonaba como que en 15 ó 50 minutos saldría. Por suerte para el fueron 15 minutos por que a esas alturas la mirada del patrón era tan peligrosa el ácido clorhídrico. El segundo intento fue una maniobra perfecta que nos dejó pegados al muelle y sin nadie abarloado; un privilegio que no duró, cuando nos quisimos dar cuenta ya nos tenían emparedados y con las tripulaciones de 4 grandes veleros cruzando la cubierta; aquello parecia la Gran Via.
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